La salud durante el embarazo

Si estás pensando en quedar embarazada, consultá a tu médico. El seguimiento del embarazo comienza antes de la gestación.

¿Cómo se confirma el embarazo?

Al inicio del embarazo se libera una hormona en la sangre de la madre. La presencia o ausencia de esta hormona en el organismo de la mujer confirmará el embarazo o no. Habitualmente se determina mediante un test sencillo, a través de un análisis de orina y/o de sangre.

Tras la primera falta del período menstrual, conviene esperar siempre unos días antes de realizar el análisis, para que haya suficiente cantidad de concentración de la hormona en el cuerpo y sea detectable en el test.

La confirmación temprana del embarazo tiene especial importancia, puesto que en los tres primeros meses de gestación es necesario tomar suplementos de ácido fólico para prevenir dificultades en el desarrollo del cerebro y columna vertebral del niño (espina bífida y anencefalia). Incluso es más recomendable empezar a tomarlo un mes antes de la gestación. Esta prescripción la indicará el profesional médico a cargo de la paciente. Además, también es importante confirmar si hay o no embarazo, especialmente si la futura mamá está tomando algún medicamento, para que el médico pueda verificar que no sean perjudiciales para el desarrollo del feto.

Los primeros controles

Al inicio del embarazo, el profesional tratante confeccionará la historia clínica de la paciente y realizará un examen físico y obstétrico adecuado a la edad gestacional. También encargará las pruebas de laboratorio necesarias, que normalmente incluyen hemograma, análisis de orina, glucemia, grupo y factor sanguíneo, y serologías para toxoplasmosis, citomegalovirus, rubéola, hepatitis B, VIH, entre otras.

De acuerdo a los resultados de los estudios y otras características de la paciente, se clasificará al embarazo dentro del grupo de riesgo que corresponda.

La gestación conlleva una serie de cambios físicos, funcionales y psicológicos que generan y transcurren con normalidad.

A veces pueden aparecer complicaciones, consecuencia del propio embarazo o porque alguna enfermedad materna se vea agudizada. Por ello es muy importante para la salud de la futura mamá y la de su futuro hijo acudir a todos los controles periódicos a los que sea citada.

Algunos cambios corporales propios del embarazo

Durante el embarazo, el cuerpo tiene que adaptarse para dar cabida al feto y, al mismo tiempo prepararse para la lactancia. Este proceso de adaptación física puede ocasionar algunas molestias:

Algunas de las más frecuentes que pueden presentarse son:

  • Náuseas y vómitos: están provocados por el aumento de la hormona gonadotropina producida al comienzo del embarazo.
  • Digestiones “pesadas” y “ardores” de estómago: debido al aumento de tamaño del útero, desplaza el estómago hacia arriba y al intestino hacia atrás, lo hace más lenta la digestión.
  • Estreñimiento y flatulencia (“gases”): causados por la lentitud en el vaciado del estómago y movilidad del intestino.
  • Hemorroides: son más frecuentes al final del embarazo, debido a la presión que ejerce la criatura.
  • Aumento del número de micciones: la necesidad de orinar con más frecuencia aumenta en los primeros y últimos meses de embarazo por la presión que ejerce el útero sobre la vejiga.
  • Aumento de la cantidad de flujo (secreción vaginal: la embarazada debe evitar la humedad de la zona, ya que puede ocasionar infecciones por hongos (micosis). Se recomienda cambiar la ropa interior con mayor frecuencia y ducharse diariamente.
  • Mareos y tensión baja: suelen producirse al tumbarse boca arriba, al presionar el útero. Se alivia al tumbarse sobre el lado izquierdo.
  • Varices y edemas: se originan por las dificultades del retorno venoso, sobre todo en las piernas.
  • Calambres: se debe a la falta de calcio.
  • Congestión nasal: por el aumento de estrógeno.
  • Dificultad respiratoria: al encontrarse el diafragma desplazado hacia arriba.
  • Lumbalgia: son molestias a nivel lumbar, debido a la presión que ejerce sobre la columna, que se curva más de lo normal.
  • Las mamas aumentan de tamaño porque se preparan para la lactancia.
  • Pueden aparecer caries dentales, debido a una disminución del PH de la saliva.
  • Estrías: aunque no producen molestias físicas, resultan antiestéticas. Se deben al estiramiento de la piel.
  • Otros cambios cutáneos: es normal que durante el embarazo aparezcan manchas en la cara.
  • Cambios psicológicos: durante el embarazo también se producen cambios en el estado de ánimo normal al encontrarse más emotiva y sensible, con temor a que haya algún problema durante el embarazo o en el parto.

La higiene

Se recomienda un cuidado especial de la higiene diaria y acudir al médico si aparecen picazones o mal olor en las zonas íntimas. Los dientes y encías deben cepillar con más frecuencia, debido al aumento en el riesgo de aparición de caries. Se recomienda visitar con mayor frecuencia al odontólogo.
Durante la ducha se aconseja utilizar alfombras antideslizantes para evitar accidente, y bañarse con jabones neutros y cremas hidratantes para reducir la aparición de estrías.

Controles médicos durante el embarazo

Una vez efectuada la confirmación y los primeros controles, en general se deberán realizar nuevos chequeos periódicos en los que el médico actualizará la historia clínica y realizará un examen físico y obstétrico, según la edad gestacional. Es importante recordar que la paciente deberá informar sobre cualquier enfermedad que se padezca como antecedente en la familia.

Asimismo, en cada trimestre se hará un seguimiento del crecimiento fetal a través de ecografías.

1ª. Ecografía (semanas 8-12) Donde se conocerán el número de embriones, su vitalidad, y confirmación de la edad gestacional.
2ª. Ecografía (semanas 18-20) Ecografía de detección de anomalías estructurales
2ª. Ecografía (semanas 18-20) Control del crecimiento fetal y de su entorno


Será el médico quien de acuerdo a cada caso indique la frecuencia con que deben realizarse las visitas.